miércoles, 7 de abril de 2010

Qué son los Terremotos

Vibración natural, sacudida o temblor del terreno, normalmente de corta duración en intensidad variable que se produce cuando en algún lugar de la Tierra se ha producido una liberación brusca de energía.

Esta energía se genera cuando dos fuerzas actúan en sentido opuesto y producen una deformación elástica en la roca hasta alcanzar el límite de rotura; en ese momento, la roca vibra varias veces, debido al efecto de rebote elástico, hasta que dicha fuerza queda amortiguada.


Estas vibraciones son las que se transmiten en todas direcciones en forma de ondas sísmicas.


En los daños que se produce destacan la destrucción de edificaciones, los corrimientos de tierra y los maremotos (tsunamis).

lunes, 5 de abril de 2010

Tipos de Fallas












Escalas

La escala de Richter se basa en la medición de la energía que se libera en el movimiento ondulatorio con la ruptura de las rocas.

Ésta se produce por acumulación de los esfuerzos, siendo la energía liberada mayor cuanto mayores sean éstos, con lo cual la magnitud del terremoto será también mayor.

La escala de Mercalli mide la intensidad del terremoto basándose en los efectos que causa en el terremoto y en las construcciones.

Es poco utilizada ya que dichos efectos dependen de la naturaleza del terreno, se la proximidad al epicentro y a la resistencia de las construcciones a las vibraciones.

Magnitud en Escala Richter Efectos del terremoto:

Menos de 3.5 Generalmente no se siente, pero es registrado.

  • 3.5 - 5.4 A menudo se siente, pero sólo causa daños menores.
  • 5.5 - 6.0 Ocasiona daños ligeros a edificios.
  • 6.1 - 6.9 Puede ocasionar daños severos en áreas muy pobladas.
  • 7.0 - 7.9 Terremoto mayor. Causa graves daños.
  • 8 o mayor Gran terremoto. Destrucción total a comunidades cercanas.

lunes, 29 de marzo de 2010

Sismógrafos













El instrumento que se utiliza para medir los seísmos es el sismógrafo.

La energía que se libera en los sismos se mide en la Escala de Richter, y se elabora midiendo en milímetros la amplitud de la onda más amplia registra en los sismogramas, y también el tiempo trascurrido entre el momento de llegada de las ondas P (horizontales) y el de las ondas S (verticales), que depende de las distancia a la que se encuentra situado el sismógrafo del epicentro.

Tectónica de Placas


La moderna teoría de la Teoría de Placas considera que la parte externa de la Tierra, llamada litosfera, está dividida en varios bloques o placas que recubren la astenósfera (de comportamiento más dúctil que la litosfera) . Estos bloques o placas se mueven unos con respecto a otros a lo largo de sus límites (marcados por fallas), lo que origina la aparición de terremotos.

Si se observa el mapa con la distribución de los epicentros registrados en las últimas décadas en todo el globo terrestre, advertimos que los seísmos se concentran en determinadas zonas, que marcan los límites o bordes de las placas litosféricas correspondientes a las crestas de las dorsales oceánicas, las fallas transformantes y las zonas de subducción (o hundimiento de una placa bajo la otra).

Algunos terremotos se pueden encontrar situados en zonas de margen continental pasivo o en el interior de las placas continentales, pero su frecuencia es muy escasa comparada con los primeros. Es posible que se deban a fallas profundas.

Las fuerzas que actúan sobre las rocas las deforman elásticamente, llegando a sobrepasar su límite de elasticidad. La energía que se acumula durante la deformación elástica se libera bruscamente cuando se sobrepasa dicho límite y es también éste el momento en el que se produce la rotura de la roca y/o el desplazamiento de los bloques.

Esta liberación de energía origina unos temblores o vibraciones que se llaman terremotos o seísmos.

Una vez liberada la energía, las rocas recuperan el estado que tenían antes de la deformación elástica. Es decir, los terremotos tienen su origen, generalmente, en la formación de una falla o en el movimiento de sus bloques, cada vez que éstos se desplazan por liberación brusca de la energía acumulada.

En un principio la rotura se localiza en el hipocentro (o foco sísmico) y se va extendiendo a lo largo del plano de la falla.

Las fallas varían en longitud, desde unos pocos metros hasta decenas de kilómetros, y el avance la rotura, no el de las ondas sísmicas, se produce a una velocidad de unos 3,5 km/seg.